Increíble como un instante, unos segundos, pueden volverse mágicos. Y de esos mágicos que como llevan, también traen. Me quede sin respuestas, y con preguntas varias. Aunque todavía a las preguntas tampoco las tengo claras.
Obvio que no dormí todavía, no me dejaste. Pero valió la pena.
No creí que podía volver a pasar. Me han preguntado y siempre lo negué. No por no querer, sino por verlo imposible.
Me sorprendiste mucho, y eso me gustó. Las veces que tenía oportunidad de charlar unos minutos demás con vos por ahí, me iba y siempre algo me faltaba, pero que podía ser mas que seguir hablando hasta dormirnos, o no sé.
Creo que encontré esa ausencia. Me metí a mi casa dubitativa, insegura quizás, pero feliz y llena.
No, ni idea. No sé porqué. Pero fue.
Tus motivos, tus no motivos, me dan intriga. Pero eso no importa. De alguna u otra manera, siempre me haces bien. Y eso, te sigue haciendo tan único. Gracias.
No hay comentarios:
Publicar un comentario