lunes, 7 de abril de 2014

Ideal ajeno

Cuantas veces nos comió la intriga de saber que piensa el otro, que quiere, que imagina, que desea.. Y nunca pudimos descubrirlo, acaso que sea un cercano muy cercano que nos permita contar sus ideales..
Cuantas veces nos comió la intriga de saber que piensa él, que piensa ella, que quiere, que imagina, que desea.. Y por la gran distancia (que no siempre hace referencia a km), nunca supimos nada de sus ideales..
Cuantas veces nos idealizamos, con lo que el otro puede llegar a pensar, querer, imaginar y desear..
Cuantas veces quisimos ser parte de ese pensamiento, de ese querer, de esa imaginación y de ese deseo, y que hasta el día de hoy no sabemos si pertenecemos, no sabemos nada..
Cuantas veces nos amargamos, nos deprimimos, nos bajoneamos por no saber cuan importante somos en el otro para que los mismos puedan pensar, querer, imaginar y desearnos..
Nosotros también pensamos, queremos, imaginamos y deseamos que ellos y ellas piensen, quieran, imaginen y nos deseen, pero la vida es cruel, y esa intriga que nos mata, que nos hace esperar, perdura en el tiempo, y la única forma de que no exista mas, es que el destino nos de el panorama de nuestro futuro, nos haga saber lo que el otro piensa, quiere, imagina y desea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario