besos
que te invitan a soñar
lunes, 12 de septiembre de 2016
de vuelta al error
Ahí es cuando está el quilombo.
Todo lo que nos cuesta aprender a que estamos yendo por el camino incorrecto, y todo lo que nos cuesta cambiar.
Ahí es el problema.
Esa gilada de siempre esperar, y creer que las personas van a cambiar.
Pero no, no somos todos iguales.
O no somos todos correspondidos.
Eso de estar dando y dando, todo el tiempo convencidos de que el otro puede hacer una vuelta de página y seguirnos el hilo.
Y dejando de lado a ese, quien nos sigue hace rato y no es de lo nuestro, no es como uno.
Grave error.
¿Por qué esa elección inconsciente e incoherente?
Una sola respuesta: nuestro dolor.
Se sufre, se termina sufriendo.
Por allá en el fondo, seguro sabemos.
Nos damos cuenta del error.
Pero confiamos, siempre confiando.
Basta.
él
Increíble como un instante, unos segundos, pueden volverse mágicos. Y de esos mágicos que como llevan, también traen. Me quede sin respuestas, y con preguntas varias. Aunque todavía a las preguntas tampoco las tengo claras.
Obvio que no dormí todavía, no me dejaste. Pero valió la pena.
No creí que podía volver a pasar. Me han preguntado y siempre lo negué. No por no querer, sino por verlo imposible.
Me sorprendiste mucho, y eso me gustó. Las veces que tenía oportunidad de charlar unos minutos demás con vos por ahí, me iba y siempre algo me faltaba, pero que podía ser mas que seguir hablando hasta dormirnos, o no sé.
Creo que encontré esa ausencia. Me metí a mi casa dubitativa, insegura quizás, pero feliz y llena.
No, ni idea. No sé porqué. Pero fue.
Tus motivos, tus no motivos, me dan intriga. Pero eso no importa. De alguna u otra manera, siempre me haces bien. Y eso, te sigue haciendo tan único. Gracias.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)